ESCUCHANDO LA VOZ DE DIOS EN MEDIO DE PROCESOS DIFÍCILES
Como líderes, a menudo nos encontramos en medio de procesos desafiantes y momentos de prueba que pueden amenazar con desviarnos de nuestro propósito y llamado.
Esas amenazas se presentan de diferentes maneras y su voz en nuestro interior suelen ser tan intimidantes como la voz de Jezabel fue al profeta Elias. Es en esos momentos cruciales de nuestro ministerio donde tenemos que decidir, si continuamos escuchando la voz de la adversidad o aprendemos a escuchar la voz de Dios para poder discernir su voluntad y encontrar la fortaleza de seguir adelante.
La historia del profeta Elías en 1 de Reyes 19:7 nos ofrece valiosas lecciones sobre cómo escuchar la voz de Dios en medio de los procesos. Después de haber derrotado a los profetas de Baal en el monte Carmelo, Elías se enfrentó a la oposición de la reina Jezabel, quien amenazó con matarlo. Elías huyó al desierto, exhausto y desanimado, buscando refugio y consuelo.
En su desesperación, Elías clamó a Dios pidiendo que le quitara la vida. Pero en lugar de responder a su petición, Dios envió un ángel a alimentarlo y fortalecerlo. Me encanta que Dios no responde nuestras peticiones motivadas por nuestros momentos de angustia y desesperación, mas bien nos anima a seguir adelante hasta encontrarse con Dios en el monte Horeb, donde escuchó su voz de una manera suave y apacible. Dios le recordó a Elías que no estaba solo, que siempre estaba con él y que tenía un propósito para su vida.
De la historia de Elías, podemos aprender que la voz de Dios no siempre se hace escuchar en medio del ruido y la confusión, sino que a menudo se manifiesta de manera suave y tranquila. Para escuchar la voz de Dios en medio de los procesos, necesitamos apartarnos del tumulto y buscar momentos de silencio y reflexión en los que podamos sintonizarnos con su voluntad.
Además, debemos recordar que la voz de Dios nos trae consuelo, fortaleza y dirección en momentos de prueba. Aunque los procesos pueden ser difíciles y desalentadores, podemos confiar en que Dios está con nosotros y nos guiará en el camino que debemos seguir.
Después de escuchar la voz de Dios, el Profeta elias estaba listo para cumplir su próxima asignación, me encanta pensar que Dios lo envió a ungir tres discípulos 1 Reyes 19:15-18. Y le dijo Jehová: Ve, vuélvete por tu camino, por el desierto de Damasco; y llegarás, y ungirás a Hazael por rey de Siria. A Jehú hijo de Nimsi ungirás por rey sobre Israel; y a Eliseo hijo de Safat, de Abel-mehola, ungirás para que sea profeta en tu lugar. Y el que escapare de la espada de Hazael, Jehú lo matará; y el que escapare de la espada de Jehú, Eliseo lo matará. Esto me hace recordar nuestra misión de hacer Discípulos qué continuarán la misión más allá de nosotros.
Finalmente, quiero recordarle que como líderes es fundamental estar atentos a la voz de Dios en medio de los procesos, ya que solo a través de su dirección podremos superar los desafíos y cumplir con nuestro propósito.
Es mi oración que la historia de Elías nos inspire a buscar la presencia de Dios en todo momento y a escuchar su voz con atención y humildad. Que cuando estemos bajo cualquier tipo de amenaza escuchemos su vos que nos dice como al profeta en 1 Reyes 19:7 Levántate y come, porque largo camino te resta.