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CÓMO SER EFECTIVOS HACIENDO DISCÍPULOS EN UN MUNDO COMPLEJO

CÓMO SER EFECTIVOS HACIENDO DISCÍPULOS EN UN MUNDO COMPLEJO

En un mundo cada vez más complejo y diverso, la tarea de cumplir el mandato de Jesús de hacer discípulos semejantes a Él es cada día mas desafiante. Sin embargo, el llamado a transmitir nuestro mensaje y llevar a otros a una relación más profunda con Dios sigue siendo fundamental. Consideremos algunas estrategias que podrían ayudarnos de manera efectivas para ser discípulos y hacer discípulos en un mundo complejo.

En primer lugar, para ser efectivos en nuestra tares de hacer discípulos semejantes a Cristo demanda hacer un compromiso de crecer en tu fe cada día. El mundo ha cambiado, pero Dios sigue siendo el mismo, hoy y por los siglos de los siglos. Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre. (Hebreos13:10). La efectividad en la tarea de hacer discípulos comienza con un compromiso personal de crecimiento y madurez espiritual. Dedica tiempo a profundizar tu relación con Dios a través de la oración, el estudio de la Biblia y la participación en una comunidad de fe. Cuanto más crezcamos en nuestro propio discipulado, más poderoso será nuestro testimonio y nuestra capacidad para influir en los demás.

En segundo lugar, debemos renovar nuestra mente para conectarnos con nuestro contexto: No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar. Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios para ustedes, la cual es buena, agradable y perfecta. (Romanos 12:2). Comprender el mundo complejo en el que vivimos es esencial para ser efectivos en hacer discípulos. Aprende sobre las diferentes culturas, religiones y formas de pensar que existen en nuestro entorno. Cuando escuchamos y aprendemos de las historias y experiencias de los demás, mostrando respeto y empatía con ellos, nos ayudará a presentar el mensaje de la manera más efectiva y la metodología de hacer discipulado de acuerdo con las necesidades y contextos particulares será funcional.

En tercer lugar, para ser efectivos en nuestra tarea de hacer discípulos semejantes a Cristo debemos desarrollar relaciones auténticas. La efectividad en hacer discípulos se basa en el desarrollo de relaciones auténticas y significativas. Cuando invitamos a otros a ser parte de nuestra vida y formamos parte de la vida de otros, nos da la oportunidad de compartir nuestras experiencias y conocimientos con ellos, pueden ver en nosotros un modelo de vida cristiana y tendremos el marco de relación correcto para mostrar nuestro amor incondicional. La confianza y la cercanía son fundamentales para influir en la vida de los demás y ser efectivos en la tarea de hacer discípulos.

En cuarto lugar para ser efectivos en nuestra tarea de hacer discípulos demanda flexibilidad y adaptabilidad. Pablo en 1 Corintios 9:20-23 nos recuerda de lo importante que es de hacer todo lo posible para ganar a algunos. El mundo complejo en el que vivimos requiere flexibilidad y adaptabilidad en nuestros enfoques de discipulado. No existe una única estrategia que funcione para todos. Debemos reconocer que las personas son diferentes y que cada uno tiene su propio proceso de crecimiento. Debemos aceptar y respetar las diferencias que hay en cada persona y buscar formas creativas de conectar con los demás, adaptándonos al contexto y enfocándonos en lo que nos de los mejores resultados de hacer discípulos semejantes a Cristo.

En quinto lugar para ser efectivos en nuestra tarea de hacer discípulos semejantes a Cristo necesitamos acompañarlos y en cuanto sea posible mentorearlos. El discipulado no debe limitarse únicamente a unas cuantas lecciones, debe ser un acompañamiento de por vida, sino los acompañamos, pronto se enfrentarán a una serie de obstáculos qué podrían colocarlos en el camino de la duda, no debe sorprendernos que muchos de quienes alguna vez llamamos discípulos hoy se encuentren deambulando por doctrinas oscuras y otros en condiciones peores. Si queremos ser efectivos en nuestra tarea de discipular debemos comprometernos qué ese acompañamiento sea continuo y de calidad.

En un mundo complejo y diverso, ser efectivos en la tarea de hacer discípulos requiere compromiso, adaptabilidad y un enfoque centrado en las relaciones auténticas. Al crecer en nuestro propio discipulado, conectarnos con el contexto en el que vivimos y desarrollar relaciones auténticas, podemos influir en la vida de los demás de una manera significativa. Trabajar en colaboración con otros creyentes y buscar apoyo y mentores también nos fortalece en nuestra tarea de hacer discípulos. Siguiendo estos principios, podemos impactar positivamente en un mundo complejo, llevando a otros a una relación más profunda con Dios.