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DISCIPULADO Y LIDERAZGO COMO HERRAMIENTAS PARA LA FORMACIÓN INTEGRAL

DISCIPULADO Y LIDERAZGO COMO HERRAMIENTAS PARA LA FORMACIÓN INTEGRAL

Dos estrategias que Jesús utilizó para la formación de sus apóstoles fueron: el discipulado y el liderazgo pragmático. Colocando como prioridad el discipulado solamente a través de este proceso podrían entender y trasmitir a otros lo aprendido de su maestro, para darle continuidad al gran mandato y formar verdaderos líderes siervos; que fueran comprometidos con la misión integral encomendada. El hacer discipulado es el medio para formar discípulos o líderes siervos que respondan a las demandas actuales (Mateo 28:19-20). El hecho consiste contar con un sacerdocio con una formación espiritual y práctica, ya que solo de así podrá llevar a cabo la misión de ayudar a una sociedad que a gritos clama como la visión del varón Macedonio “pasa a macedonia y ayúdanos” (Hechos 16:9).

Hay algunas características que debemos observar del modelo de discipulado de Jesús para ser exitosos en nuestros días:

En primer lugar, el discipulado de Jesús es imperativo. Por lo general la gran comisión hoy es la gran omisión por desconocer o ignorar el Señorío de Cristo. IR Y HACER discípulos es un imperativo profundo, sin embargo; la iglesia lo toma como una sugerencia liviana y como consecuencia ésta se ha dejado influenciar por muchas actividades y poco o nada de discipulado.  Jesús continúa preguntando "¿Por qué me llaman ustedes 'Señor, Señor’, ¿y no hacen lo que les digo?" (Lucas 6:46). No perdamos de vista el enfoque, buscamos a las personas para hacer de ellas discípulos de Jesucristo porque tenemos un mandato de una autoridad plena y suprema. Por tanto, esa autoridad plena y absoluta obliga a entregarnos con cuerpo, alma y espíritu y a rendirnos a su voluntad para responder a su mandato

En segundo lugar, el discipulado de Jesús es cualitativo Los esfuerzos Evangelístico de hoy comienzan con las multitudes, el énfasis es cantidad, son contadas las iglesias que se dedican a establecer y formar discípulos, además el liderazgo eclesiástico ha diluido el mensaje y las demandas de Cristo a sabiendas o por ignorancia que el énfasis de Jesús fue y es la cualidad y la cantidad como añadidura; el resultado es casi cristianos como decía Juan Wesley. Walter A. Henrichsen acertadamente comenta ‘‘una de las características dominantes de nuestra cultura moderna es nuestra capacidad y deseo de producir en masa. Todo lo producimos en masa: coches, muebles, vajillas y utensilios domésticos” Pero no puede hacerse en esta esfera. Los discípulos son hechos, pero no producidos en masa. Toda la producción de Dios es de buena calidad, nada de lo que Él ha hecho es mediocre e imperfecto, en (Hechos 2:42-47) se puede notar lo cualitativo en la iglesia primitiva. Temor a Dios, Unidad, oración, comunión, generosidad, perseverancia en el discipulado y en la asistencia al templo, alegría, sencillez, alabanza, favor con todo el pueblo (gracia). Ahora observemos la añadidura. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.

En tercer lugar, el discipulado de Jesús es Integral. Durante todas las enseñanzas de Jesús, su enfoque principal fue el reino de Dios y luego todas las otras están relacionadas a éste, discipular al estilo de Jesús requiere integrar los mandamientos fundamentales que son: Amar a Dios y amar al prójimo.

En cuarto lugar, el discipulado de Jesús es intencional y a propósito. Algunos líderes, por no decir la mayoría son especialistas con Filipenses 1:6 Esa promesa se cumplirá en la medida en que el liderazgo nos dediquemos intencionalmente a discipular y no solo por recitarla a los creyentes. De tal manera que el discipulado que se requiere para el hoy debe de contar de las siguientes características: intencionalidad continua y sistemática de por vida. Debemos tomar en cuenta que el discipulado no es información, sino formación integral.

En quinto lugar, el liderazgo de Jesús plasmo los fundamentos bíblicos para nuestros días. Una de las metas del discipulado es la formación de líderes siervos. El liderazgo cristiano es algo muy peculiar porque al contrario del liderazgo secular, el liderazgo cristiano es un llamado de parte de Dios. Esta es la razón por la que Jesús llanos gente sin tomar en cuenta cual era su capacidad intelectual, simplemente hombres que respondieran al llamado y dieran continuidad a su maravillosa obra de salvación.  Muchas veces tenemos que dejar de lado títulos y posiciones para hablar con amor a los demás, y no permitir que ninguna de estas cosas pueda intimidar a las personas con las que tratamos. Servir es ministrar en nombre de Cristo, el servicio cristiano tiene lugar cuando los recursos divinos satisfacen las necesidades de las personas, por medio de canales amorosos. Hay tres grandes áreas de servicio: El servicio a Dios, el servicio a la iglesia y el servicio a la comunidad. Eddie Giggs comenta que los estilos de liderazgo deben cambiar a la luz de los renovados desafíos que enfrenta la iglesia. (2007.pág 52). Escritores como Gibbs mencionan un liderazgo emergente el cual no necesita un título para servir sino lo hace a raíz del amor a los demás y de ayudar a los grandes problemas de la sociedad. Son personas laicas jóvenes que necesitan unirse con los adultos por su experiencia y juntos realizar en equipo el trabajo para responder a las demandas actuales.

El discipulado, el liderazgo son bases fundamentales y se convierten en las estrategias bíblicas por excelencia a seguir para poder ser muy prácticos y coyunturales en nuestra sociedad y contextos. Es determinante por lo tanto iniciar la gran tarea de utilizar dichas herramientas de manera diferente a como lo hemos estado realizando.


Bibliografía

Gibbs Eddie. Liderar en una Cultura de Cambios. Editorial Peniel Buenos Aires. Argentina. 2007.

Henrichsen, A. Walter  El Discípulo se Hace no Nace. Galvani, 115 Terrasa (Barcelona) Libros CLIE. 1976.