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REFLEXIONANDO EN UN NUEVO AÑO

REFLEXIONANDO EN UN NUEVO AÑO
 “(Filipenses 3:13-14) Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado. Pero una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y extendiéndome a lo que está por delante, prosigo a la meta hacia el premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.  (SRVA)

¿Que usted haría si pudiera entrar en una máquina del tiempo y regresar al pasado? ¿Cuántas de sus decisiones cambiaria? ¿Como trabajaría con sus hijos para formarle mejor? ¿Qué les diría a sus seres queridos que ya no están? ¿Como aprovecharía el tiempo para dar esos abrazos y expresarles esas palabras que hoy nos damos cuenta de que faltaron por decir? Estas preguntas y otras mas no las formulo para encerrarnos en un mundo de culpas, mas bien es para invitarnos a reflexionar de cómo podemos aprovechar el tiempo a partir de hoy, ya que la vida suele ser comparada con un tren que se mueve a velocidad vertiginosa en un viaje sin retorno, y sencillamente el pasado no regresara por mucho que nosotros nos culpemos.

 El evangelio de Lucas en su capitulo 15 narra la historia del hijo prodigo, desde nuestra perspectiva de líder y predicador consideraríamos este pasaje con la vida del pecador que este apartado de la casa del padre, aunque resulte incomodo, podemos cometer los mismos errores que tendrán las mismas consecuencias y ameritan tomar las mismas decisiones, tenemos mucho que aprender de esta historia por que tristemente igual que aquel muchacho cometemos errores que no conducen a la infelicidad. Así que no sería mal que consideremos algunas resoluciones de las que el tomo.

La historia del prodigo nos invita a volver en si

En Lucas 15:17, las palabras del evangelista en relación al pródigo son: Y volviendo en sí, creo que estas deberían ser palabras para nosotros en ocasiones cuando no estamos viviendo en las condiciones espirituales que como hijos de Dios debemos vivir, Después de reflexionar sobre sus errores, este muchacho hizo una relación de su pasado, miro su condición presente y tomo la decisión de tener un mejor futuro.  Volver en sí, significa: recapacitar, reflexionar, reconsiderar algo que se ha hecho, reaccionar, tomar una nueva decisión, cambiar de opinión, regresar a donde estaba y comenzar de nuevo, reconocer cuando hemos fracasado, pero deseando volver a intentarlo de nuevo.

Su decisión no se quedo en un simple pensamiento, se dijo a sí mismo “Me levantaré” (Lucas 15:18)

La historia del prodigo nos invita a tomar la decisión de levantarnos sin importar que tan bajo sea el lugar donde hemos caído. “Me levantaré”, Habla de progreso, de adelanto, de superación, de movilización, de esfuerzo.

El hijo pródigo estaba confrontando problemas financieros, psicológicos (depresión, ansiedad, culpa, complejo de inferioridad). Su estado era primeramente caótico, miserable, traumático y agobiante. Sólo un grito fulminante de fe podía levantarlo de este estado caído. La desesperanza y la fatalidad del pródigo no pidieron quitarle su derecho a tomar una positiva decisión: Me levantare, era tiempo de tomar una decisión de reenfocar su vida hacia el futuro y es la misma decisión que deberíamos tomar nosotros si nos encontramos situación.

 La historia del prodigo nos inspira a tomar acciones inmediatas, acompañó su reflexión con el verbo “iré” pensó y actuó inmediatamente, sabía que su situación necesitaba una acción inmediata “Me levantaré e iré a mi Padre, sabia cuál era el lugar correcto donde tenía que camina. La casa del padre” (Lucas 15:18) es el único lugar donde nos encontraremos de nuevo con lo que fue siempre el propósito de Dios para nosotros.

 El nuevo año nos invita a proseguir a la meta y alcanzar el blanco, el Apóstol Pablo dice de sí mismo, “No pretendo haberlo ya alcanzado, prosigo a la meta...” (Fil. 3:13-14) Para Pablo, Cristo era la meta principal que él tenía que alcanzar. Para ti y para mí esa debe ser también nuestra meta principal, SER Y HACER DISCIPULOS SEMEJANTES A CRISTO.

 Nuestro blanco supremo debe apuntar a ser como Cristo, esto lo logramos escuchándolo continuamente a Él, practicando sus enseñanzas espirituales presentados en la palabra de Dios y manteniendo nuestra mirada telescópica centralizada en Cristo.

Si observamos círculos concéntricos nos daremos cuenta de que hay más círculos alrededor que podrían distraernos del blanco que es el puntito más pequeño que esta en el centro, es donde debemos mantener nuestra mirada de lo contrario nuestra “puntería fallará”.

 Con Cristo en el centro de todo,  los animo a tener algunos blancos que debemos enfocarnos, a saber: la familia, la iglesia, y nosotros mismos. Nuestras actividades y responsabilidades familiares deben ser atendidas y vigiladas. No sea que, cuidando las viñas de otros, descuidemos nuestra propia viña (Cantares 1:6)

 En su agenda del nuevo año, no se olvide de incluirse. Haga planes personales y procure realizarlos.

Un nuevo año puede iniciar cualquier día para nosotros, será ese día cuando volvamos en sí, cuando tomemos una decisión de romper con nuestro pasado y miremos hacia el futuro, cuando consideremos todo lo bueno que hay en la casa del padre y regresemos al encuentro con El. Tenemos una vida por delante con muchas oportunidades para alcanzar metas, propósitos y realizaciones. Aprovechemos al máximo la oportunidad de estar vivo.